Díganme pesimista, pero ya no quiero formarme expectativas de nada. No sé si el día de mañana quedaré trabajando en la práctica, si tendré un buen día o no, si podré almorzar con mis amigos o si lo que espero realmente se cumplirá o me pegará una bofetada en la cara -mientras se o te cagas de la risa, obviamente-.
Me he pegado varias veces, sólo por eso, y todo en la misma semana (y eso que estamos pasando recién a jueves). No ha sido con sólo una cosa... son dos o tres.
Quizás no debería esperar nada, porque tontamente me alimento de "hopes and dreams" (que ya parece una frase mal hecha de una película que nadie pudo olvidar... y que también fue mala) y cuando me caigo, lo hago con un peso de la puta madre...
No quiero planificar las semanas que vendrán.... aunque inconcientemente me salen ideas y me imagino cosas (que obviamente serían geniales si se cumplieran). Y es que siento que si no hago eso, es como si estuviese en parte matando algo de mí. Pero si no lo hago, me seguiré frustrando y haciendo daño.
Son demasiadas las cosas que hago y pienso y que no me involucran en solitario, pero no se pueden ver cosas de a dos (o el número que sea) si al fin y al cabo las expectativas las tienes solo.
En fin, una semana agridulce...
1 comentario:
A mi me gustan las cosas agridulces.
comentario penca, mejor hablar en persona
Publicar un comentario